Hummmm... ¡No exactamente! Es cierto que uno siente que le crecen alas, o más bien brazos cuando descubre el porteo, uno se siente "conectado" con el bebé y, esperamos, se siente más seguro como padre primerizo. PERO aunque esta proximidad le proporcione en principio más capacidad de reacción, no inmuniza al bebé contra los riesgos externos muy reales de su entorno. Esté siempre atento a la respiración y ventilación del bebé. Mantenga siempre su vigilancia sobre el bebé y su entorno inmediato. Puede ocurrir que uno tropiece, por ejemplo, o que el bebé mueva su cabeza mientras duerme...