La cabeza del bebé no necesariamente tiene que estar completamente cubierta (algunos niños ni siquiera toleran tener tela sobre el cráneo), pero antes de los 4 meses, la cabeza debe estar sostenida al menos hasta por encima de la oreja (ver foto a continuación).
Asegúrese de que las vías respiratorias estén siempre despejadas.


Cuando el bebé sostiene su cabeza, prefiera un gorro.
