Antes de que el bebé pueda sostener su cabeza por sí solo, es su responsabilidad asegurarse de que su posición respete lo más posible su fisiología en general y la posición de su cabeza en particular. Esté atento a que sus vías respiratorias estén libres.

En posición sentado de lado, la cabeza está sostenida (y no necesariamente cubierta) por el tirante en el que se encuentra. Es observando a su bebé en el fular que encontrará los ajustes necesarios para su comodidad.

En posición ventral, es la posición correcta del bebé (sentado profundo, espalda redondeada, rodillas a la altura del ombligo) lo que le permite no soportar el peso de su cabeza. Cuando duerme, si su cabeza se inclina un poco más hacia un lado que hacia el otro, puede cubrirla suavemente con el tirante más cercano. Tirando de él desde la espalda hacia adelante, podrá aflojar un poco antes de colocarlo sobre el bebé.

Algunos niños que no les gusta tener la cabeza cubierta cuando están despiertos ya no se preocupan por ello cuando están adormecidos.

Importante: Cuando el bebé duerme, sus extremidades se relajan, puede reajustar el fular un poco. Vuelva a subir bien sus rodillas para que su cabeza esté sostenida y verifique que sus vías respiratorias estén despejadas y que su barbilla no toque su pecho.
