El fular se anuda a la altura de la cintura, las caderas, también se puede bajar hasta las nalgas si se desea o subirlo sobre el vientre.
La colocación del nudo no requiere el uso de las piernas, todo se hace con la parte superior del cuerpo.
Por lo tanto, en principio no hay ninguna razón por la que no se pueda hacer el nudo estando sentada.
Utilizarás el fular normalmente como se indica en las instrucciones o en los videos en línea.
Se necesita un poco de espacio entre la parte baja de la espalda y el respaldo del asiento durante la colocación del nudo y un poco en los costados.
La ventaja de este fular es que se pueden extender bien las bandas contra el cuerpo y así poder sentarse sin molestias causadas por pliegues.
Hacia los 4 meses, cuando el bebé puede abrir su cadera, te abraza con sus piernas, por lo que la silla necesita tener un poco de anchura.
Hacia los 6-8 meses, se vuelve más voluminoso en la posición Vientre con Vientre y sus pies tocarán el respaldo.
El fular es ideal para los primeros meses de vida, cuando el bebé no es demasiado voluminoso ni demasiado móvil y cuando se le puede llevar muchas veces durante el día.
El hecho de poder tener el nudo previamente puesto y poder meter y sacar al bebé sin deshacer el nudo puede ser una ventaja.
El fular de anillas también puede ser una opción interesante para ti cuando el niño crece. Tiene la ventaja de ser rápido de poner, pero el peso solo se distribuye en un hombro.