Comenzar a usar el fular portabebés un poco tarde no es necesariamente un obstáculo para su éxito.
Puede que necesite un poco más de tiempo para familiarizarse con el porteo (tanto el bebé como usted) pero con paciencia y perseverancia, nada es imposible.
No se empieza de la misma manera con un bebé grande que con un recién nacido. Es posible que su hijo haya perdido un poco sus reflejos de agarre y tendrá que explicarle lo que espera de él.
Las posiciones que utilizará tampoco serán las mismas: el porteo lateral o en la espalda será mucho más adecuado que el porteo frontal para un bebé que se está volviendo pesado y más "voluminoso" debido a su tamaño.
Asistir a un taller específicamente dedicado al porteo de bebés grandes le permitirá formarse su propia opinión sobre el tema y le ofrecerá la ventaja de estar acompañado/a por una monitora experimentada.
