Ventas
Mochilas Portabebés
Lleva a tu hijo de 0 a 36 meses (a partir de los 6 meses sin el kit de extensión). Ultra cómodos en todas las estaciones y fisiológicos, el HoodieCarrier y el PhysioCarrier te acompañan para dormir poco en casa, así como para largas caminatas al otro lado del mundo.
Todos los mochilas portabebés ¿Como escoger?
Fulares
Durante los primeros meses, nada igualará jamás al fular del bebé y al contacto piel con piel que permite. Esto favorece la regulación del celo, la lactancia, la oxitocina... ¡Tendrás las manos libres! Para los bebés, el fular permite hacer una transición con el útero materno prolongando la sensación de seguridad. La posición fisiológica conduce a una mejor digestión y por lo tanto menos reflujo, cólico.
Todos los fulares ¿Como escoger?
Bandoleras
Disfruta de los beneficios del portabebés: regulación térmica, lactancia, tranquilidad del bebé, manos libres... ¡Sin hacer nudos! En 45 segundos instala al bebé y luego sigue viviendo y saliendo mientras lo tranquiliza desde el nacimiento, hasta los 14 kg.
Todas las bandoleras de anillas ¿Como escoger?
bolso cambiador
¡El bolso cambiador que va donde otros te paran! Carga adicional en la cadera (4-22 meses). Accesorios para bolsos cambiadores para cochecitos, maletas, portabebés... Funda impermeable incluida. 5 posiciones para llevar la bolsa. Múltiples compartimentos para guardar las pertenencias de los padres y de los niños. Bolsa impermeable extraíble para la ropa mojada / pañales sucios. ¡Una bolsa que usarás incluso sin el bebé!
¿Como escoger?
Ropa de abrigo

Estelle

Parent porteur

Actividades

enfermera de psiquiatría

Experiencia Love Radius

En la vida

Alta Savoya, 3 niños

Practicamos el porteo ergonómico con Love Radius desde hace más de un año. Mi segundo hijo, Louis, era y sigue siendo un bebé con intensas necesidades de contención y tranquilidad. Durante su primer año, lloraba muchísimo, no soportaba ni que lo dejáramos, ni que lo perdiéramos de vista.

El porteo nos permitió satisfacer sus necesidades, creando al mismo tiempo un vínculo maravilloso con él, que aún perdura. Hoy puedo decir que el porteo nos salvó la vida. Nuestros hábitos fueron cambiando gradualmente, hasta que solo usábamos fulares o portabebés. Ya sea en casa o para cualquier salida.

El porteo se convirtió en un aspecto tan representativo del vínculo con mi hijo que se transformó en un tatuaje, inspirado en una foto nuestra, para mantener siempre esa imagen de fusión, de prolongación del embarazo. Guardo maravillosos recuerdos del porteo, especialmente aquel en el que, al ver mi perfil redondeado, ¡un empleado del supermercado me dirigió a las cajas prioritarias pensando que estaba embarazada!