Esta es una postura que recomendamos poco porque el bebé necesita ver las reacciones de sus padres. En el porteo mirando hacia el mundo, el recién nacido queda librado a sí mismo y a la gran estimulación de lo que le rodea. Opte más bien por el porteo lateral o de espalda para satisfacer su curiosidad.
Por eso nuestros portabebés no permiten llevar al bebé mirando hacia el mundo o hacia adelante.
Para saber más: el porteo mirando hacia el mundo