Mochilas Portabebés
Lleva a tu hijo de 0 a 36 meses (a partir de los 6 meses sin el kit de extensión). Ultra cómodos en todas las estaciones y fisiológicos, el HoodieCarrier y el PhysioCarrier te acompañan para dormir poco en casa, así como para largas caminatas al otro lado del mundo.
Todos los mochilas portabebés ¿Como escoger?
Fulares
Durante los primeros meses, nada igualará jamás al fular del bebé y al contacto piel con piel que permite. Esto favorece la regulación del celo, la lactancia, la oxitocina... ¡Tendrás las manos libres! Para los bebés, el fular permite hacer una transición con el útero materno prolongando la sensación de seguridad. La posición fisiológica conduce a una mejor digestión y por lo tanto menos reflujo, cólico.
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Bandoleras
Disfruta de los beneficios del portabebés: regulación térmica, lactancia, tranquilidad del bebé, manos libres... ¡Sin hacer nudos! En 45 segundos instala al bebé y luego sigue viviendo y saliendo mientras lo tranquiliza desde el nacimiento, hasta los 14 kg.
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bolso cambiador
Ropa de abrigo

5 Situaciones cotidianas en las que llevar al bebé me ha salvado

Cuando se descubre el porteo fisiológico, ya sea en fular portabebés o en portabebés, nos explican con gusto los beneficios de llevar a su hijo y toda la parte técnica que conlleva. Las palabras "posición fisiológica", "displasia de cadera" o "volt" se integraron muy rápidamente a mi vocabulario. Pero lo que no nos dicen es que nuestra vida cotidiana con un bebé portado será diferente a la de los padres no portadores. ¡Aquí tienes un top 5 de situaciones cotidianas en las que llevar a mi bebé me hizo la vida mucho más fácil!

1 - Hacer las tareas del hogar con el bebé

Sí, al convertirme en madre, no me esperaba esto. Mi casa parecía una obra, la ropa no estaba lavada, los juguetes cubrían el suelo convirtiéndolo en un campo de minas. Ninguna manera de dejar al bebé pegajoso, que solo dormía en tramos de 15 minutos y que reclamaba sin cesar el contacto. El fular me permitió no estar desbordada por las tareas domésticas. Es más, el bebé se dormía fácilmente mecido por mis movimientos. Fue entonces cuando el porteo a la espalda se volvió indispensable tanto para mí como para papá.

2 - Cocinar

Para no comer solo latas de conserva o pasta, tuve que encontrar una solución. El fular portabebés y luego el portabebés se impusieron como las soluciones milagrosas. El bebé estaba incluso fascinado observándome cortar, picar y cocinar nuestros platillos. El apodo de "ratatouille" acabó por quedársele, porque me dirigía en la cocina... tirándome del pelo como en la película de dibujos animados, ¡así es!

3 - Ir al restaurante con un bebé portado

¡La prueba tan temida por todos los padres! ¿Y si el bebé llora y las miradas acusadoras se posan sobre nosotros? La mayoría de las veces, además, es difícil encontrar una trona. ¡Ninguna manera de dejar al bebé, sobre todo cuando no se tiene carrito! Cuando mi hijo era bebé, la solución que pronto se impuso en el restaurante fue el porteo en sling. Cuando estaba despierto, lo tenía en mis rodillas, luego lo colocaba en el sling para poder amamantarlo y se dormía pegado a mí durante la comida. ¡Sí, alguna que otra vez le cayó algo de comida en la cabeza, es verdad!

4 - Las salidas a la ciudad

¡Les confieso que me reí mucho al ver a padres con su carrito en el metro! Una vez que el bebé estaba bien instalado en porteo, el transporte público resultó ser mucho más sencillo. Uno se acostumbra entonces a atraer las miradas con su bebé portado que gorjea. Otro punto positivo: en porteo, la gente es menos intrusiva con tu hijo.

5 - Amamantar en cualquier lugar

Para las mamás lactantes, el fular es una ventaja innegable. Es posible amamantar al bebé muy rápidamente y en varias posiciones. El fular o el sling también permiten disimular el pecho cuando las miradas se vuelven un poco insistentes. ¿Amamantar caminando? ¡Sí, es posible! Llevar a su hijo se convierte muy rápidamente en una segunda naturaleza. Pero llevar al bebé es también crear vínculos muy fuertes con él compartiendo realmente todo su día a día. Una vez superados ciertos prejuicios, ¡el porteo me salvó la situación muchas veces!

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