La regla principal: posición fisiológica. En concreto, la espalda del bebé debe mantenerse en curva natural en C, las rodillas más altas que las nalgas (posición rana) y la cabeza bien sujeta a dos dedos del mentón.
Todos nuestros porteos para recién nacidos disponen de un asiento curvado que sostiene la pelvis en retroversión — eso mantiene esta postura sin esfuerzo. Y por supuesto: bebé a altura de besos, vías respiratorias despejadas, las manos cerca de su cara.