Un portabebé evolutivo se adapta al crecimiento del bebé, desde el nacimiento hasta los 3 años, sin necesidad de comprar otro modelo.
Para elegir bien, verifique tres puntos:
- El asiento regulable en anchura: debe estrecharse para respetar la separación natural de las caderas de un recién nacido y ampliarse para un bebé más grande. En el PhysioCarrier 2, se ajusta de 11 a 38 cm.
- La altura ajustable: la espaldera debe seguir la talla del bebé para mantener su espalda redondeada en cada etapa.
- Las posiciones de porteo: delante, en la cadera y en la espalda, para acompañar al bebé desde la maternidad hasta la guardería.
Un buen portabebé evolutivo también es fisiológico (posición rodillas más altas que las nalgas) y cómodo para el padre o la madre gracias a unas tirantes anchas. El PhysioCarrier 2 reúne estos criterios en una solución todo en uno, sin accesorio.