Esta postura consiste en mantener el encorvamiento de la parte baja de la espalda, lo que permite al bebé recogerse, agrupar sus miembros en flexión y construir una seguridad de base. La buena posición del recién nacido es la continuación lógica de su vida in utero. Durante los primeros 18 meses, el tono y la musculatura del bebé le permitirán ir incorporándose progresivamente. Recién nacido de pocos días, recogido, relajado:

Esto también le permitirá sentir los límites de su cuerpo, fase esencial para el desarrollo psicomotor, y le evitará las posiciones desestabilizadoras de búsqueda de apoyos: brazos en cruz, piernas estiradas, cabeza hacia atrás, manos buscando... Recién nacido de pocos días, no recogido, en búsqueda de apoyos, desestabilizado:

Mantener y contener al bebé en una postura que respete y favorezca su desarrollo psicomotor es una parte importante del porteo. Más información sobre las ventajas de portar en una buena posición. A continuación, una descripción rápida de la posición fisiológica:
- Los miembros flexionados y agrupados hacia el centro del cuerpo
- Las rodillas a la altura del ombligo
- La pelvis basculada hacia delante
- La parte baja de la espalda es redondeada
- Posición de la cabeza en el eje de la columna
- Cabeza no demasiado inclinada hacia delante, ni hacia atrás, ni hacia un lado
- Los tobillos no están en rotación respecto a las tibias y los fémures
- Antes de los 3-4 meses, la separación de las rodillas es igual al ancho de la pelvis
- Después de los 3-4 meses (cuando el bebé puede agarrarse los pies solo) la separación de las rodillas puede ser más amplia, puede abrazar al portador.
Bebé antes de 3-4 meses, despierto:


Bebé después de 4 meses, despierto, de lado:

Un ejemplo de mala posición: bebé suspendido, no contenido, sacudido. Lo que debe evitar:
