"¡Deja de llevarlo todo el tiempo, le vas a crear malos hábitos!", "¡Lo vas a hacer dependiente!", "¡No podrá estar sin ti!"
Si está leyendo este artículo, seguramente ya ha escuchado al menos una de estas frases. Pero entonces, ¿tiene razón su entorno? ¿Llevar al bebé es un mal hábito?
Para responder a esta pregunta, ¡es necesario volver a los orígenes de la especie humana!
El porteo, esta práctica ancestral aclamada por los padres jóvenes
Definición
El porteo es el acto de llevar a su hijo contra usted mediante una tela. Gracias al porteo, su hijo se beneficia de un desarrollo óptimo en los planos fisiológico, motor y emocional.
¡El porteo, ante todo una cuestión de supervivencia!
El porteo es una práctica utilizada desde la aparición de los primeros homínidos, hace 7 millones de años. En aquella época, era de hecho una condición esencial para la supervivencia de la especie humana. Porque un bebé que no era llevado por su madre simplemente corría el riesgo de ser devorado por un depredador. ¡Afortunadamente, hoy nuestras condiciones de vida han evolucionado!
Sin embargo, aunque la supervivencia de nuestros bebés ya no está amenazada por depredadores, el porteo ofrece beneficios indiscutibles. Ahora también es para ustedes, padres jóvenes que solo tienen 2 manos y 24 horas al día, que se trata de "supervivencia". Estando atentos a su bebé mientras se mantienen móviles y eficientes en todos los desafíos diarios.
Su evolución a través de los siglos
La cultura del porteo estuvo muy presente hasta la Edad Media. Pero en el siglo XIX, la invención del cochecito hizo retroceder esta práctica hasta los años 1970. Fue entonces cuando los investigadores (Hassenstein, Nathalie Charpak, o Leboyer) se interesaron nuevamente en los beneficios del porteo.
Hoy en día, la práctica del porteo está experimentando un renovado interés por parte de los padres jóvenes preocupados por el bienestar de sus hijos y conscientes de que un retorno a los orígenes ofrece muchas ventajas. Y si estás leyendo este artículo, probablemente seas uno de ellos ;)
¿Por qué su bebé necesita tanto ser llevado?
Por varias razones, un bebé tiene una necesidad vital de estar en contacto con su madre, su padre o cualquier otra figura de apego.
Desde un punto de vista antropológico, el cerebro de su bebé al nacer es inmaduro
A diferencia de otros mamíferos, el bebé humano tiene un cerebro inmaduro al nacer. Desde un punto de vista antropológico, esta inmadurez cerebral se debe a la evolución de la especie humana. A través de millones de años de evolución, el homínido adquirió gradualmente la marcha a pie, es decir, la bipedestación. El enderezamiento de su postura modificó su estructura ósea, reduciendo en particular la anchura de la pelvis del sexo femenino.
Así, una pelvis más estrecha en la madre obligó al bebé a nacer "prematuramente". Los especialistas estiman que para que el bebé nazca tan maduro como otros pequeños mamíferos, su tiempo de gestación debería ser de 18 meses. Pero después de 18 meses de gestación, el diámetro de su cabeza ya no pasaría por la pelvis de su madre.
La evolución de la especie hace que nuestros bebés nazcan prematuramente. Por consiguiente, llevar a su bebé en fular al menos durante los primeros meses de vida es en cierto modo una continuación natural del embarazo y contribuye así a continuar su desarrollo cerebral.
Desde un punto de vista neurológico, su bebé necesita una seguridad emocional óptima para crecer bien
El desarrollo del cerebro comienza desde los primeros meses de embarazo. La parte que se desarrolla primero es el cerebro llamado arcaico o reptiliano. El cerebro arcaico es en parte responsable de los reflejos de su bebé. En cambio, la parte del cerebro responsable de la motricidad fina y voluntaria comienza a desarrollarse al final del embarazo y durante los primeros meses de vida de su bebé.
La inmadurez del cerebro de nuestros bebés es la fuente de su dependencia hacia el adulto. Una pequeña jirafa galopa apenas unos minutos después de su nacimiento. Un bebé humano no tiene un desarrollo motor suficiente para realizar las mismas proezas.
Mientras su cerebro se desarrolla lo suficiente para empezar a gatear y luego caminar, su bebé necesita de usted para sentirse protegido y descubrir el mundo. El porteo ofrece así a su bebé una seguridad emocional y un desarrollo cerebral óptimo.
¡Más que un hábito, una necesidad!
En vista de estas razones científicamente fundamentadas desde los años 1980, el porteo aparece como una respuesta natural a una necesidad natural expresada por el niño.
Así, más que un hábito, el porteo es una necesidad. También es importante recordar que un bebé crece a gran velocidad de semana en semana y no adquiere hábitos. ¡Menos aún malos hábitos! Su rápido desarrollo le obliga a adaptarse constantemente a sus nuevas sensaciones y capacidades.
El llanto de su bebé expresa su necesidad de contacto y consuelo. No son en ningún caso "caprichos", sino simplemente una necesidad natural y vital.
De hecho, en el caso de los bebés prematuros, el porteo y el contacto piel con piel ofrece muy buenos resultados en términos de su desarrollo. Se practica diariamente en las maternidades.
El método Canguro
El método canguro (el plan mamá canguro) fue desarrollado en 1978 en Bogotá, Colombia, por los doctores Rey Sanabria y Martinez. Estos últimos instauraron esta práctica como alternativa a las incubadoras para los bebés prematuros o de bajo peso al nacer.
Este método consiste, además de la lactancia materna y el alta hospitalaria temprana, en un contacto piel con piel prolongado. En los países en desarrollo, esta práctica tiene como efecto:
- reducir la tasa de infección de enfermedades
- reducir la tasa de mortalidad infantil.
Inicialmente considerado como un método reservado para países pobres, el método canguro se practica hoy en día en todo el mundo.
La OMS y la Sociedad Francesa de Neonatología (SFN) apoyan esta práctica cuyos beneficios están claramente demostrados en la literatura científica.
En resumen
Queridos padres, no den demasiada importancia ni veracidad a los comentarios que sugieren que llevar a su bebé le da malos hábitos. Su bebé necesita ser llevado en brazos, para su bienestar, para su desarrollo y sobre todo porque es natural. ¡Bastante pronto descubrirá su autonomía y los tiempos de porteo se reducirán hasta el momento en que serán ustedes quienes corran tras él para darle un beso!
Si el tema le interesa, le recomendamos escuchar el punto de vista sobre este tema de Céline, nuestra psicomotricista.
