Sonido hermoso que se escucha desde el nacimiento: El lenguaje del llanto del bebé, que expresa sus necesidades. ¡Y ES NORMAL! ¡NO HAY QUE ENTRAR EN PÁNICO! Es su único medio de expresión antes de cierta edad. ¿Cuándo hay que preocuparse? ¿Por qué llora?
Descubre con nosotros las causas de su llanto y cómo calmar a tu pequeño apoyándote en los consejos de expertos en primera infancia.
¿Por qué llora mi bebé?
Tu bebé llora de vez en cuando (o más): es normal, incluso cuando se manifiestan llantos inexplicables, sigue siendo una etapa normal de su desarrollo.
Un bebé llora para comunicar sus necesidades fundamentales como el hambre, el cansancio, el malestar (pañal sucio, temperatura), la necesidad de consuelo y atención, o a veces para liberar tensiones.
Sabe que un lactante llora una media de 2 horas al día. Este comportamiento forma parte integral del desarrollo del bebé, que descubre poco a poco los medios de comunicación y de expresión de sus necesidades, incluso con excelente salud. Y son los 3 primeros meses de vida donde el bebé llora más. Algunos bebés son más sensibles que otros y pueden llorar durante más tiempo, especialmente por la tarde o durante la noche, cuando las emociones del día se acumulan.
La curva del llanto
Por supuesto, cada bebé es único, por lo que no hay que tomarlo al pie de la letra, pero parece que se dibuja una curva en el desarrollo del bebé durante los 3 primeros meses:
- 2-3 semanas: el llanto aumenta
- Hacia las 6-8 semanas: el pico del llanto, el tiempo puede parecer muuuuy largo
- Después de las 8 semanas, va disminuyendo poco a poco hasta los 3 meses
¿Qué hacer cuando llora? Descubrir la causa
Tiene hambre/sed
La razón más evidente: el bebé tiene hambre o sed y te lo expresa. ¿La solución? ¡Dar el pecho o el biberón!
¿Acabas de hacerlo y sigue llorando? Quizás todavía tiene hambre :)
¿Portas en fular portabebés/portabebés? Descubre cómo dar el pecho fácilmente.
También es un momento de vínculo fuerte entre la madre y su hijo.
Está cansado
Cuando el bebé está cansado y a veces se enfrenta a un sueño agitado, se presentan dos situaciones:
- se duerme directamente (la que preferimos)
- llora (oh no…)
¡Para que se duerma, el porteo en fular portabebés o en portabebés puede ser de gran ayuda! Los meciemientos contra ti lo calmarán para un sueño tranquilo. A menudo necesitan sentirse contenidos y con presencia.
Le duele algo
Fiebre, brote dental (a partir de los 6 meses), dolores de barriga… Se expresa con su llanto. No dudes en consultar a un profesional de la salud (médico de familia o pediatra) si el dolor parece intenso o persistente.
Tiene calor/frío
Comprueba su nuca para saber si tiene demasiado calor o frío y vístelo (o desvístelo) en consecuencia.
Descubrir:
Necesita que lo cambien
No es muy agradable tener el pañal lleno… Venga, lo comprobamos y lo cambiamos.
Se aburre
Un bebé necesita estimulaciones durante su día, háblale o juega con él :). También es interactuando como aprende a convertirse algún día en un niño como los demás.
Quiere su chupete
La succión es una verdadera necesidad en el lactante, incluso un reflejo de supervivencia. Dale simplemente su chupete para satisfacer su necesidad.
El llanto de descarga
Gritos y lágrimas para que el bebé libere el cansancio y todas las emociones del día. Nos relajamos y lo tranquilizamos manteniéndolo contra nosotros mientras lo abrazamos. El llanto del lactante sirve a veces para liberar esa tensión.
Tiene problemas de digestión
Después de la toma o el biberón, el bebé puede regurgitar su leche, estar estreñido, tener diarrea, un reflujo gastroesofágico (RGE)… En fin, sensaciones incómodas que pueden hacerlo llorar.
Los cólicos del lactante
Puños cerrados, piernas encogidas, llanto inconsolable… Estos signos aparecen a menudo entre la 3.ª y la 8.ª semana de vida, según los estudios. Se habla de cólicos cuando los bebés lloran más de 3 horas al día, 3 días a la semana, durante más de una semana ("regla de los 3" del doctor Wessel). Estos dolores abdominales pueden aliviarse con masajes suaves en el vientre, pero también gracias al porteo. Tu calor, tus meciemientos y masajes (sin siquiera saberlo) van a aliviarlo y tranquilizarlo.
Para saber más: LA PRUEBA DE LOS CÓLICOS DEL LACTANTE: NUESTROS CONSEJOS
¿Dejar llorar al bebé? ¡No, no, no!
Tu entorno te dice a menudo: "Déjalo llorar, no respondas a sus caprichos", "No le va a matar… ¡que se calme solo!". En definitiva, te aconseja no responder a todos sus llantos al instante.
Sin embargo, su llanto te angustia y te da ganas de tomarlo en brazos para tranquilizarlo. ¡Hazlo, tú conoces a tu bebé!
Observar los patrones de llanto: una clave para comprender mejor
Observar los patrones de llanto también puede ser una clave para comprender las señales del bebé, ya estén relacionadas con los cólicos u otros malestares, y así adaptar mejor tu respuesta.
El método Dunstan: descifrar el llanto a través de los sonidos
Puedes aprender a interpretar mejor el llanto de tu bebé gracias al método Dunstan, un enfoque que identifica 5 sonidos universales que todos los recién nacidos utilizan para expresar sus necesidades fundamentales. Por ejemplo:
- "Neh" = Tengo hambre
- "Owh" = Estoy cansado
- "Heh" = Estoy incómodo
- "Eh" = Necesito eructar
- "Eairh" = Me duele la barriga
Observar estos sonidos puede ayudarte a comprender mejor lo que siente tu hijo, reforzar tu capacidad de reacción y, a veces, evitar llantos prolongados. Este método, basado en la escucha atenta de los primeros sonidos, permite descifrar el lenguaje temprano del bebé, incluso antes de las palabras.
Un entorno tranquilizador para calmar el llanto
Crear un entorno tranquilizador, con una luz suave y pocos estímulos, puede contribuir en gran medida a calmar el llanto y favorecer un sueño más sereno. También ocurre que su llanto revela una angustia de separación, un sentimiento que generalmente se disipa cuando vuelve a encontrar el confort reconfortante de tus brazos.
No, tu bebé no tiene caprichos
Un bebé no tiene noción del tiempo antes de los 6-9 meses. Cinco minutos representan mucho más para él: ¡una eternidad! Además, no tiene las capacidades cognitivas para tener caprichos antes de los 18 meses. Así que si tu bebé llora, es simplemente porque te necesita.
Al responder a las necesidades de tu bebé, le haces saber que te tomas en serio sus necesidades y se siente seguro. No lo convertirás en un niño caprichoso ;) A partir de los 2 años, más autónomo, el bebé podrá tener rabietas y ponerte a prueba. Serás tú quien deba comprender si es un capricho o si se debe al cansancio, un cambio en sus rutinas, etc. ¡A ti te toca poner los límites!
¿Cómo calmar su llanto?
Existen muchos gestos y probablemente ya has probado cientos (incluso los más extravagantes). Aquí van algunos:
Comprueba que no tiene hambre/sed o necesita que lo cambien
Bien, primer reflejo bastante lógico y sencillo.
Tranquiliza al bebé con tu voz
Háblale con calma, cántale una nana o ponle música para relajarlo. La comunicación, incluso a esa edad, es importante. Los sonidos rítmicos como los latidos del corazón, los ruidos blancos o el sonido de las olas también pueden calmar a algunos bebés.
Tómalo en brazos
Directamente contra ti o en fular portabebés / portabebés. El hecho de portar a tu hijo lo tranquilizará realmente y le dará una sensación de seguridad. El fular portabebés o el portabebés son la solución para aliviar tus brazos y tu espalda mientras lo mantienes cerca de ti.
Sal a pasear
Los movimientos son apreciados por los bebés. Colócalo en el fular portabebés o el portabebés y sal a pasear. Tu forma de caminar lo mece.
También existen métodos alternativos, como el paseo en coche, muy conocidos entre los padres, que pueden ayudar a calmar al bebé.
Acaricia al bebé
Caricias en la cabeza, masajes en las sienes, masajes suaves: tu tacto puede relajar al bebé.
Distrae su atención
Peluche, sonajero, lectura… Todos los medios son buenos para distraer la atención del bebé y hacerle olvidar su pena.
Acuesta al bebé sobre tu antebrazo
Boca abajo sobre tu antebrazo, cabeza hacia el codo, nalgas hacia la mano, mece al bebé suavemente.
Practica el piel con piel
Si estás en casa, tienes la posibilidad de quitarte la ropa y la de tu bebé para colocarlo contra ti, corazón con corazón. El intercambio de calor y tu olor relajan a tu pequeño.
Saber más sobre: El piel con piel
Existen muchos otros gestos posibles, ¡prueba lo que funciona!
El llanto del bebé: ¿cómo interpretarlo según el contexto?
El llanto varía según el momento y el contexto. A continuación, cómo comprenderlo y responder a él:
- Durante la toma: Puede que ya no tenga hambre, necesite eructar o busque consuelo. Haz una pausa, cambia de posición u ofrécele un chupete o un juguete para calmarlo.
- En tus brazos: Incluso allí, el bebé puede llorar si está cansado, tiene calor, frío o se aburre. Un abrazo, un juego suave o un masaje pueden ser suficientes.
- Solo en su cuna: Puede estar atravesando un ciclo de sueño o necesitar que lo tranquilices. Comprueba su comodidad y cálmalo con una mano apoyada sobre él y unas palabras dulces.
- Durante el cambio de pañal: Puede tener frío, sorprenderse o sentirse incómodo. Háblale suavemente, calienta tus manos y actúa con delicadeza.
- De paseo: Demasiado ruido, demasiadas estimulaciones o una posición incómoda pueden molestarlo. Comprueba su posición y aíslalo si es necesario.
- A la hora de dormir: El proceso de quedarse dormido puede ser difícil. Establece un ritual tranquilo con luz suave, meciemiento o ruido blanco para calmarlo.
- Llanto relacionado con una regresión del sueño: Puede ocurrir que tu bebé atraviese una regresión del sueño, un fenómeno completamente normal relacionado con su desarrollo. Estos períodos suelen aparecer alrededor de los 4 meses, 6 meses, 8-10 meses o 12 meses, y pueden provocar:
- despertares nocturnos más frecuentes
- dificultades para conciliar el sueño
- siestas más cortas
- mayor irritabilidad
- llantos inusuales, incluso cuando no se identifica ninguna causa evidente
¡SOS, ya no puedo más!
Cansancio, estrés, el llanto del bebé, ¡ya no puedo más! No te culpes, no te sientas culpable, le pasa a absolutamente TODO EL MUNDO. ¿Pero qué hacer en ese caso?
- Respiramos y nos alejamos unos minutos asegurando al bebé en su cuna, por ejemplo (el bebé percibe tu enfado y tu angustia)
- Pasamos el relevo a nuestra pareja o a un familiar cercano para que se ocupe del bebé
- Esperamos a estar tranquilos antes de volver a tomar al bebé en brazos
La rabia puede generar movimientos bruscos e indeseados. Al sacudir al bebé con demasiada fuerza, podrías causar lesiones permanentes en su pequeño cerebro. Es el síndrome del bebé sacudido. Así que respiramos, NO SACUDIMOS AL BEBÉ, confiamos en nosotros mismos y ¡todo irá bien!
Para evitar cualquier riesgo, puedes colocarlo en el fular portabebés o el portabebés y caminar tranquilamente. El bebé se calma sin que necesites mecerlo. ¡Ningún movimiento indeseado es posible!
Y si tenemos dudas y eso dura semanas, podemos pedir ayuda y consultar a un experto o a un médico.
Si te sientes desbordado/a por el llanto de tu bebé, el libro "Mi bebé llora mucho" ofrece claves concretas para comprender y calmar esos momentos a veces agotadores. Esta guía te ayuda a descifrar el llanto de tu hijo y a responder con confianza y serenidad.