Si tiene prisa...
Antes de los 3 años: ¡nada de pantallas!
De 3 a 8 años: 30 minutos
Más de 8 años: no más de una hora al día
La idea es gestionar la exposición a las pantallas de su hijo sin entrar en conflicto.
¿Peligro de las pantallas?
- comportamientos indeseables
- retrasos en el desarrollo del lenguaje
- dificultades para dormir
- adicción
Es difícil evitar las pantallas: smartphones, consolas de juegos, televisores, tabletas, ordenadores... Nos enfrentamos a ellas todos los días y sus hijos también. Pero, ¿qué tiempo de pantalla establecer por edad? ¿Cuáles son los impactos de las pantallas en los bebés/niños?
Encontremos juntos el justo medio para no frustrar a su hijo mientras preservamos su buen desarrollo.
A cada edad su tiempo de pantalla
Todos los organismos y asociaciones están de acuerdo en un punto: NADA DE PANTALLAS ANTES DE LOS 3 AÑOS. ¡Y estamos de acuerdo!
Sí, los colores vivos de las imágenes atraen la mirada de sus pequeños y, sobre todo, quieren hacer como papá y mamá. ¡Desde los 3 meses, el bebé puede agarrar su smartphone en las manos!
Además, lo sabemos, como padres, podemos estar cansados y dejar a su hijo frente a la televisión puede ser muy tentador... ¡Pero no es la solución más adecuada!
Sin embargo, es complicado eliminarlas completamente de la vida de sus pequeños, así que, para no frustrarlos, tenga en cuenta su edad y el tiempo dedicado a otras actividades (físicas o lúdicas sin pantalla) para establecer un límite.
Serge Tisseron, psiquiatra miembro de la academia de tecnologías, ha propuesto referencias simples para introducir las pantallas en la vida de los niños: ¡la regla de los 3-6-9-12!
- No televisión antes de los 3 años
- No consola de juegos personal antes de los 6 años
- No acceso a internet estando solo antes de los 9 años
- No redes sociales antes de los 12 años
Pero entonces, ¿qué tiempo de pantalla establecer?
- Antes de los 3 años: nos repetimos pero ¡es 0 si es posible!
- De 3 a 8 años: no más de una hora al día, 30 minutos si es posible
- Más de 8 años: no más de una hora al día, yendo a 45 minutos por ejemplo
Evidentemente, estas son ayudas teóricas. Acompañe a sus hijos en el descubrimiento de las pantallas ofreciéndoles contenidos lúdicos que aun así favorezcan su reflexión. Lo importante es explicarles los peligros (de las redes sociales, por ejemplo) y permitirles divertirse de otra manera.
¿Cuáles son los impactos de las pantallas en nuestros hijos?
Sí, la exposición a las pantallas provoca efectos indeseables en nuestros pequeños. La OMS es clara y ha publicado sus recomendaciones para los menores de 5 años: ¡no más de una hora!
¿Por qué?
Un desarrollo cerebral y de aprendizaje menos óptimo
Los niños sobreexpuestos a las pantallas pueden sufrir un retraso en el lenguaje. Combinado con un aislamiento del niño, que tiene pocas interacciones sociales, el riesgo aumenta.
La pérdida de concentración también es un efecto notable y sin concentración, ¡es difícil aprender!
Comportamientos indeseables
¿Quién no ha visto a un niño enojarse cuando se le quita el teléfono de papá/mamá de las manos o cuando se apaga la televisión? Sí, es una situación más que frecuente.
Las pantallas se utilizan para calmar al niño y finalmente, aunque calmado en el momento, comienza a llorar y/o gritar cuando se detiene: ¿no es realmente agradable, verdad?
Dificultades para dormir
Antes de dormir, no se recomienda mirar pantallas: ¡cuidado con los sueños más complicados! El sueño es muy importante para un buen desarrollo, es mejor priorizarlo.
Una posible adicción
La adicción a los smartphones, la televisión, los videojuegos es un fenómeno conocido, particularmente entre los adolescentes, pero puede ocurrir desde la edad más temprana: el aislamiento, el retraimiento y la ira son signos alarmantes.
¿Cómo limitar el uso de pantallas por parte de nuestros hijos?
El objetivo no es prohibir, de lo contrario creará tensiones y frustraciones que no ayudarán en nada.
En su lugar:
Dé el ejemplo
No vamos a juzgarles, nosotros también pasamos tiempo scrolleando en TikTok (demasiado) o viendo Netflix.
La idea es no hacerlo demasiado frente a sus hijos, usted es su modelo en la tierra, querrán hacer como usted inevitablemente.
Escóndase (sí) discretamente si no quiere incitarlo.
Durante el porteo en fular o en portabebés, aproveche cuando está dormido para navegar libremente en su smartphone o frente a la televisión. El porteo favorece precisamente el adormecimiento del bebé. En sus fases de vigilia, ¡ya estará bastante ocupado respondiendo a sus necesidades, uf!
Encuentre actividades más interesantes
A los 6 meses, a un bebé no le importa mirar una pantalla, su única pantalla es USTED, sus expresiones, sus gestos y sus diferentes interacciones. Esto es esencial para su desarrollo y el aprendizaje de los vínculos sociales. El porteo es precisamente el medio perfecto para dejar a su hijo frente a usted y aprovechar todas las sutilezas de sus intercambios.
Más grande, las ideas no faltan: pintura, dibujos, actividades al aire libre, deportivas...
La actividad física es muy importante, la OMS recomienda 180 minutos de actividad física al día para un niño de 1 a 4 años.
Establezca límites
Cuando son bebés, solo USTED fija los límites y ancla los hábitos de su bebé. ¡Aprovéchelo!
Cuando crezca, podrá establecer límites juntos, que él entenderá.
Establezca rituales
Permita las pantallas pero en un tiempo dedicado. Esto permite a sus hijos aprender a esperar y a regularse solos. Evite por la mañana antes de ir a la escuela, durante las comidas y antes de ir a dormir.
En resumen, ¿qué hacemos?
Finalmente,
- gestionamos la exposición a las pantallas estableciendo reglas claras para implementar (duración, acompañado...)
- aprovechamos el porteo para interesar al bebé en usted y su entorno
- adaptamos el contenido y los medios autorizados, proponemos compromisos para evitar frustraciones
El uso de pantallas no está prohibido, pero se pueden compartir otros momentos más agradables en familia :)
Fuentes:

